Pues sí. Aunque a día de hoy me parece que no haya fumado nunca en mi vida, lo cierto es que hasta antes del 27 de diciembre de 2005 era fumador de dos paquetes al día. Por eso, animo a todo el que lo quiera dejar y decirle que es posible abandonar esta horrible adicción y, lo que es mejor, no echarlo de menos en absoluto. 
Este año he visto con gran satisfacción cómo mi hermano, un año menor que yo, lo ha dejado también. Lleva medio año y tampoco lo echa de menos, salvo a veces cuando sale de copas. Pero eso es normal. Ocurre hasta que te acostumbras por completo a llevar una vida sin humo.
Estoy tan contento de haberme liberado que no tengáis duda de que hoy lo celebraré