Críticas a restaurantes

16 may 2009 In: opinion
Viñeta de descontento en restaurante
Viñeta de Mauro Entrialgo (haz click en la imagen para verla completa).

En los casi 5 años de existencia de TodoRestaurantes, nos han visitado varios cientos de miles de personas. De éstas, como en todos los portales de Internet, sólo un reducido porcentaje se anima a publicar su opinión. Aun así, los establecimientos de nuestra guía han recibido toda clase de comentarios, desde alabanzas extremas de fans incondicionales hasta intentos de los propios restaurantes de publicar sus "excelentes" opiniones sobre su propio establecimiento haciéndose pasar por clientes (patético... y muy molesto, de verdad). También nos han pasado cosas muy frikis como personas que dejan su currículum como profesionales hosteleros con todos sus datos personales más que expuestos y peticiones de reserva de mesa en el formulario de comentarios. Por supuesto, no podían faltar las críticas negativas. Algunas pueden ser legítimas y están explicadas con serenidad, otras son impublicables, llenas de insultos hacia el restaurante y exageradamente exaltadas.

En una ocasión detectamos una campaña de varias personas de una misma oficina que trataban de desacreditar un restaurante por el hecho de que tuvieron una mala experiencia. La fiesta se recuerda según cómo le ha ido a uno en ella. La prueba que necesitaba para confirmar que estas opiniones tan exageradamente negativas no son de fiar y son fruto de la rabia provocada por una mala experiencia la recogí cuando fui a visitar en persona algunos de los restaurantes acribillados y darme cuenta de que las críticas eran completamente infundadas. Por supuesto, podía haber detalles criticables pero de ahí a cosas como la viñeta de Mauro Entrialgo que os muestro (que no es nada exagerada, más bien se queda corta en comparación con algunas críticas que hemos recibido) hay un gran trecho.

Administrar un portal en la Red de redes requiere una cierta responsabilidad. Muchos nos han acusado de censura, aun cuando en el formulario de comentarios hay un enlace que se ve clarísimamente y que enlaza a las condiciones de uso, donde indicamos que admitimos crítica negativa pero que no admitimos denuncias (no somos ni la Guardia Civil ni la OCU) y mucho menos insultos hacia nadie. El caso más surrealista nos ocurrió cuando una pareja nos adjuntó una copia completa de una denuncia presentada a la Benemérita (!!!). En otra ocasión nos contactó un buen restaurante que nos comentó el enorme daño que le estaba provocando una crítica muy negativa y chulesca  que se refería a la comida como "cuatro choricillos", algo impensable en cualquier salón de bodas que se precie. Nuestra ficha del restaurante estaba muy bien posicionada en el buscador Google. Por ética y recibiendo con agrado los argumentos expuestos tan educadamente por el restaurante, procedimos a retirar la crítica. En otras ocasiones, incluso nos podemos buscar un lío que preferimos evitar.

La idea que queremos expresar es que podéis criticar negativamente un restaurante, sólo pedimos que lo hagáis de forma serena y que hay una diferencia enorme entre decir "el restaurante no colmó mis expectativas, el precio era excesivo para una comida normal y no creo que lo recomiende a mis amigos" y decir "los camareros eran muy maleducados, nos mandaron a tomar por... la comida era asquerosa y nos intentaron timar con las vueltas".

¿Se endurecerá la Ley Antitabaco?

2 mar 2009 In: noticias, opinion

fumadores.jpgEn la última semana hemos escuchado a los miembros de la Sociedad de Neumología y a las asociaciones de derechos de no fumadores pedir al Ministerio de Sanidad la extensión de la actual Ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo, más conocida como Ley Antitabaco, a todos los lugares públicos cerrados sin excepción. Las argumentaciones y las cifras no pueden ser más elocuentes: se podrían evitar entre 1.000 y 5.000 muertes prematuras al año, muchas de ellas de profesionales del sector hostelero.

Y es que la actual Ley Antitabaco, aun siendo totalmente necesaria su implementación en pleno siglo XXI, contiene un punto débil. Los legisladores no se atrevieron a lidiar contra las arraigadas costumbres de copa más cigarro o el cigarro durante y después de la comida. Dejaron que se pudiera fumar en determinadas condiciones. Las consecuencias son que la licencia para que el hostelero decida si se puede fumar o no en locales de menos 100 metros cuadrados implica que en la práctica se puede fumar en casi cualquier local de hostelería. La inmensa mayoría de ellos se hayan decantado por la opción con humo.

Por otro lado la ley, tal y como está planteada a día de hoy, entra en contradicción consigo misma: se prohíbe fumar en los lugares de trabajo pero se permite fumar en bares y restaurantes en los que hay personas trabajando. En mi opinión se debe acabar con esta tibieza y aprobar una nueva ley antitabaco con prohibición total, como en el resto de los países europeos y Estados Unidos. La salud de todos, incluida la de los fumadores, mejorará. Lo cierto es que resulta muy desagradable, sobre todo para los no fumadores, mayoría de la población en este momento, disfrutar de un almuerzo o una cena y tener que soportar el asqueroso olor del cigarrillo del de al lado, por no hablar de la neblina que se forma en los bares.