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Tal día como hoy, un 26 de mayo pero de 2004, mi socio y amigo de toda la vida David y yo lanzábamos al aire un proyecto en el que habíamos puesto toda nuestra ilusión y en el que habíamos trabajado duro durante casi un año. Lanzábamos en 2004 pero el portal había empezado a fraguarse en el verano de 2003, a falta de garage como sucede con la mayoría de startups estadounidenses, en los ordenadores personales de nuestras casas. Cómo pasa el tiempo. 5 años online y 6 desde que lo comenzamos.

Durante todo este tiempo hemos evolucionado en muchos aspectos, hemos cometido errores suficientes para escribir un libro sobre cómo no hay que hacer ciertas cosas, también hemos tenido algún acierto y creemos que hemos evolucionado como personas, aunque esto no es nada en comparación con todo el camino que aún queda por recorrer y del que nunca se ve el final, siempre hay algo nuevo que aprender y cuanto más aprende uno, más consciente es de su ignorancia.

Comenzamos la guía sin mayor apoyo financiero que nuestros propios empleos por cuenta ajena, debiendo "currar" los fines de semana y alguna tarde después del trabajo, razón por la cuál el lanzamiento inicial se retrasó muchos meses. Algunos amigos nos echaron una mano desinteresadamente y recibimos el apoyo incondicional de nuestra familia en esta locura en la que pretendíamos dar un giro al entonces pequeño mercado de las guías de restaurantes, lideradas en aquellos días por Restaurantes Hoy de Páginas Amarillas, bandera del 1.0 y ante la cuál creímos tener algo nuevo que decir o, al menos, quisimos hacer una guía algo más interactiva a nuestro gusto. No sabemos si tuvimos éxito pero en cuanto estuvimos online hicimos una fiesta de inauguración y sin esperar a aliviar la resaca de tan memorable día, lanzamos al día siguiente a nuestro comercial a comisión a la caza de restaurantes que estuvieses dispuestos a pagar 10 euros mensuales por adquirir presencia en Internet en una guía que surgía como alternativa a las Páginas Amarillas. El resto es una historia que contaremos en otro momento.

En estos años hemos vivido momentos dulces y otros muy amargos. En el verano de 2006, casi coincidiendo con el 2º aniversario del portal online y el 3º del comienzo de su desarrollo, tuvimos que cerrar con enormes pérdidas causadas por un modelo de negocio por suscripción que había tocado techo (o fondo, según se mire). Afortunadamente, en noviembre del mismo año, tras hacer un estudio de viabilidad para economizar gastos, conseguimos ponerlo a flote de nuevo. Y desde entonces, no hemos parado de crecer. Desde el renacimiento del portal, nos han conocido cerca de 400.000 personas, y esperamos que este número siga creciendo. Hemos multiplicado la funcionalidad del portal, agregando posibilidades mayores de interacción, con votaciones y comentarios, y tenemos en fase alfa un componente social que vemos como imprescindible en los tiempos que corren. Pero la mayor novedad, y que curiosamente fue el primer modelo de negocio en el que pensamos allá por 2003, aunque lo tuvimos que descartar por ser demasiado pronto y demasiado atrevido para la época, es la reserva online de mesas de restaurantes, totalmente gratuita para el usuario, que funciona desde el 20 de mayo gracias a un acuerdo con una gran guía. Más detalles sobre esta última novedad, el el próximo artículo.

Muchas gracias por haber llegado hasta aquí. Os queremos dar las gracias a todos quienes nos habéis apoyado siempre, sobre todo en los momentos más duros. A todos os mandamos un caluroso abrazo:

David y Carlos, de TodoRestaurantes.

Críticas a restaurantes

16 may 2009 In: opinion
Viñeta de descontento en restaurante
Viñeta de Mauro Entrialgo (haz click en la imagen para verla completa).

En los casi 5 años de existencia de TodoRestaurantes, nos han visitado varios cientos de miles de personas. De éstas, como en todos los portales de Internet, sólo un reducido porcentaje se anima a publicar su opinión. Aun así, los establecimientos de nuestra guía han recibido toda clase de comentarios, desde alabanzas extremas de fans incondicionales hasta intentos de los propios restaurantes de publicar sus "excelentes" opiniones sobre su propio establecimiento haciéndose pasar por clientes (patético... y muy molesto, de verdad). También nos han pasado cosas muy frikis como personas que dejan su currículum como profesionales hosteleros con todos sus datos personales más que expuestos y peticiones de reserva de mesa en el formulario de comentarios. Por supuesto, no podían faltar las críticas negativas. Algunas pueden ser legítimas y están explicadas con serenidad, otras son impublicables, llenas de insultos hacia el restaurante y exageradamente exaltadas.

En una ocasión detectamos una campaña de varias personas de una misma oficina que trataban de desacreditar un restaurante por el hecho de que tuvieron una mala experiencia. La fiesta se recuerda según cómo le ha ido a uno en ella. La prueba que necesitaba para confirmar que estas opiniones tan exageradamente negativas no son de fiar y son fruto de la rabia provocada por una mala experiencia la recogí cuando fui a visitar en persona algunos de los restaurantes acribillados y darme cuenta de que las críticas eran completamente infundadas. Por supuesto, podía haber detalles criticables pero de ahí a cosas como la viñeta de Mauro Entrialgo que os muestro (que no es nada exagerada, más bien se queda corta en comparación con algunas críticas que hemos recibido) hay un gran trecho.

Administrar un portal en la Red de redes requiere una cierta responsabilidad. Muchos nos han acusado de censura, aun cuando en el formulario de comentarios hay un enlace que se ve clarísimamente y que enlaza a las condiciones de uso, donde indicamos que admitimos crítica negativa pero que no admitimos denuncias (no somos ni la Guardia Civil ni la OCU) y mucho menos insultos hacia nadie. El caso más surrealista nos ocurrió cuando una pareja nos adjuntó una copia completa de una denuncia presentada a la Benemérita (!!!). En otra ocasión nos contactó un buen restaurante que nos comentó el enorme daño que le estaba provocando una crítica muy negativa y chulesca  que se refería a la comida como "cuatro choricillos", algo impensable en cualquier salón de bodas que se precie. Nuestra ficha del restaurante estaba muy bien posicionada en el buscador Google. Por ética y recibiendo con agrado los argumentos expuestos tan educadamente por el restaurante, procedimos a retirar la crítica. En otras ocasiones, incluso nos podemos buscar un lío que preferimos evitar.

La idea que queremos expresar es que podéis criticar negativamente un restaurante, sólo pedimos que lo hagáis de forma serena y que hay una diferencia enorme entre decir "el restaurante no colmó mis expectativas, el precio era excesivo para una comida normal y no creo que lo recomiende a mis amigos" y decir "los camareros eran muy maleducados, nos mandaron a tomar por... la comida era asquerosa y nos intentaron timar con las vueltas".